El grupo municipal socialista ya ha advertido desde la adjudicación de su contrato que sus condiciones escapaban a toda lógica.
El Grupo Municipal Socialista de La Orotava asegura, a través de su portavoz Víctor Luis, que el “contrato de arrendamiento del Mirador de Humboldt, que se formalizó en 2010 con la empresa Teidesoft, era un auténtico disparate y un atentado al interés general del municipio y que de este sinsentido tenemos ahora unas instalaciones turísticas cerradas a cal y canto, que ofrecen así una imagen lamentable a los visitantes a La Orotava”.
En la última Comisión de Hacienda, CC a través del concejal responsable de la misma, ha dado cuenta de que actualmente el citado Mirador de Humboldt y sus instalaciones se encuentran cerradas e intervenidas por un Administrador Judicial.
El grupo municipal socialista, en el Pleno de julio de 2010, ya había manifestado su sorpresa y disconformidad ante este contrato, que contemplaba una duración de 30 años y un periodo carencial de 5 años sin pago alguno, y que fue aprobado por CC y el PP. A partir de ahí, la concesión se resolvía con una renta mensual de 1.500 euros que, por supuesto, al no haberse cumplido ese periodo nunca se ha podido cobrar. “Pero es que estas condiciones parecerían buenas si las comparamos con la primera propuesta de CC que consistía en asignar 50 años de contrato y los 40 primeros absolutamente gratis. Un auténtico disparate que no llegó a aprobarse gracias al trabajo que realizó el grupo socialista y que obligó a CC a llevar este asunto a tres plenos consecutivos, hasta su aprobación final, a pesar de nuestra negativa”, indicó el portavoz socialista Víctor Luis, quien añadió que “se pretendía compensar, con estas leoninas condiciones, el desmesurado gasto, por parte de la empresa arrendataria, por obras y trabajos realizados sin ningún control ni permiso municipal y por lo tanto totalmente ilegales”.
Por si fuera poco, en mayo pasado y de manera extraoficial “nos enteramos, ya sabemos el oscurantismo de CC con determinadas informaciones, que Teidesoft había subarrendado a una persona física que a su vez lo cedió a una empresa llamada Restocan”. Una cesión inconsentida que provocó una apertura de expediente con posibles efectos de resolución del contrato. No hemos sabido nada más hasta ahora, en que se nos dice que se está trabajando en ello y que el Ayuntamiento está personado en el proceso”, indicó Luis, quien añadió que ahora “la instalación permanece cerrada sin solución de continuidad aparente”.
“En definitiva, estamos ante un asunto que acumula un grave conjunto de despropósitos desde su comienzo: una obra realizada por el Cabildo muy cuestionada en su momento, una recepción de los trabajos por parte del Ayuntamiento sin la debida fiscalización y que además presentaba vicios ocultos o defectos de construcción, un conjunto de años de olvido absoluto, una adjudicación rocambolesca y, por ahora, esta nueva situación planteada que no sabemos qué consecuencias tendrá para los intereses municipales. Todo ello demuestra, una vez más, la forma de gestionar y gobernar de CC”, concluyó el portavoz.
