La Villa de La Orotava y los villeros, de antes, de ahora y de siempre nos hemos sentido orgullosos de nuestro pueblo, de su pasado, de una Villa monumental fuertemente arraigada a su historia, a sus tradiciones y a sus costumbres. Unos ciudadanos que saborean su patrimonio histórico, con sus edificios singulares, su arquitectura tradicional y sus influencias. Que disfrutan de sus calles, su paisaje, su cultura, su gastronomía y que se ofrecen a los visitantes como buenos anfitriones, con tranquilidad y sabedores de que van a quedar bien. Una Villa que conserva uno de los mejores cascos urbanos de Canarias, un legado que debemos proteger y conservar.
Sin embargo, la Villa tiene un presente complicado, difícil, como consecuencia de la crisis económica. Como a todos, la actual situación y los avatares políticos de tantos años, le ha afectado considerablemente. Los ciudadanos padecen sus efectos en forma de paro y de retroceso. Una crisis de la que saldremos pero con iniciativas novedosas, con estrategias de desarrollo sostenible y progreso para el municipio, respetuosas con el medio ambiente, y capitaneadas por un Ayuntamiento con ideas nuevas y frescas. Un Ayuntamiento que sepa sacar fruto de su gran potencial, respetando nuestro entorno y nuestro paisaje.
La Orotava dispone de una gran superficie que se extiende desde la cumbre hasta el mar y que, sin embargo, parece vivir dándole la espalda a esa realidad que la hace privilegiada. Cuenta con el Parque Nacional del Teide, nombrado Patrimonio de la Humanidad y de lo más visitado de Tenerife, y con una magnífica costa que cuenta con tres de las mejores playas de la isla y que apenas es usada por villeros y visitantes por las dificultades de su acceso. Además de su entorno, El Rincón, un espacio agrícola protegido y pendiente de desarrollo desde hace más de veinte años y que, bien tratado, podría ser un auténtico revulsivo para toda la zona. Desarrollo con el que estamos comprometidos.
Una de las infraestructuras necesarias para la protección y desahogo del casco histórico y de la zona comercial es la llamada vía de circunvalación, en sus tramos del este y oeste, tantas veces anunciada y tantas veces olvidada, pero absolutamente necesaria para el desarrollo de la Villa. La Villa siempre ha sido un referente comercial del norte, por lo que el apoyo y la protección del pequeño comercio, que es el que crea empleo y empleo de calidad, debe ser una de las prioridades del gobierno municipal. También el apoyo al sector primario, la agricultura, que ha sido la olvidada en favor del turismo y la construcción, y a la que ahora hay que potenciar y revitalizar. No olvidemos que más del 90% de lo que comemos nos viene de fuera, con el peligro que ello comporta.
Como gran revulsivo se nos ha presentado la implantación de la Universidad Europea de Canarias, que lleva un considerable retraso en lo que a su edificio se refiere. Hemos apoyado su presencia por el beneficio que puede aportar en su vertiente económica y cultural, con la llegada de muchos alumnos que contribuyan a dinamizar la ciudad. Sin embargo, nuestra apuesta firme es por una educación pública de calidad y colegios accesibles para todas las familias.
Si además de todo ello somos capaces de seguir ofreciendo unos servicios públicos al ciudadano, eficaces y de calidad, y apostamos decididamente por la cultura y el deporte como fuentes de desarrollo intelectual, físico y económico, La Orotava será una ciudad para vivir, con gran calidad de vida y un verdadero referente entre los municipios canarios. Una Villa orgullosa de su pasado y esperanzada, con grandes expectativas cara a su futuro. Pero hay que saber priorizar adecuadamente lo que más le interesa a nuestro municipio. Los villeros tienen la última palabra y estamos convencidos de que lo sabrán hacer.
Víctor M. Luis González, portavoz del grupo municipal del PSC-PSOE en el Ayuntamiento de La Orotava
